Aumentar la musculatura a través de la alimentación

¿De qué manera te cuidas?

¿Cuánto tiempo dedicas a nutrir tu bienestar?

¿Son saludables las acciones que haces con la intención de cuidarte?

Cuidarnos aumenta nuestro bienestar, nos armoniza y nos hace sentir satisfechos. Aumenta nuestra confianza, nos reconforta y nos ayuda a reforzar la autoestima. También nos ayuda a crecer, a conectar con nuestro centro y a seguir caminando. Cuidarse es ocuparse del bienestar físico, emocional y mental para poder vivir con plenitud y poder compartir lo mejor de nosotros mismos.

Cuidarnos es una necesidad básica; nacemos con ella y, cuando no nos cuidamos lo suficiente o no lo hacemos bien, comienzan los problemas físicos y/o emocionales, que normalmente van ligados. A veces hacemos cosas con la intención de cuidarnos pero nos equivocamos porque, no siempre lo que nos produce una satisfacción instantánea nos produce una satisfacción duradera como, por ejemplo, comer un alimento que nos gusta pero que sabemos que nos sienta mal y después estamos peor que antes de comerlo.

El principal obstáculo que muchas personas dicen tener a la hora de cuidarse es la falta de tiempo; a veces solo es cuestión de prioridades o de ponerle intención y, muchas veces, realmente no hace falta encontrar tiempo extra para cuidarnos, sino que podemos vivir el momento presente con una actitud de compromiso con el propio bienestar y que nos ayude a vivir cada instante con satisfacción, hagamos lo que hagamos.

A veces, darse el tiempo y el espacio para cuidarse uno mismo puede dar la sensación de que es un acto de egoísmo y que, si te cuidas a ti, estás descuidando a los demás pero es todo lo contrario porque, si nosotros no estamos bien, no podremos dar lo mejor de nosotros mismos; se trata de atender nuestras necesidades y de cuidarnos para después poder ser generosos y ofrecer lo mejor que tenemos a los demás. De esta manera todos nos enriquecemos y contribuimos a crear un mundo más armonioso.

Cuando me di cuenta de que no rendía lo suficiente en el trabajo y que no estaba haciendo todo lo que debía hacer para alcanzar mis objetivos, tanto a nivel personal como profesional, a causa de mi malestar físico y emocional, entendí que no podía hacer nada de todo lo que me había propuesto hasta que no me ocupara de mi salud y de mi bienestar. Intentaba cumplir con mis responsabilidades pero no lo lograba; el trabajo se me acumulaba, retrasaba los proyectos o los acababa anulando, no asistía a las clases de cursos en los que me había inscrito… y eso aún me generaba más malestar y frustración porque era como un “quiero pero no puedo”. Ahora, mi prioridad es cuidarme y atender mi salud y mi bienestar día tras día porque sé que, si yo no estoy bien, las cosas funcionan a medias y mi propio estado me impide vivir la vida que quiero vivir.

Hay muchas maneras de cuidarse, lo más importante es que cada uno escuche sus necesidades para identificar aquello que aumentará su bienestar en cada momento. Podemos preguntarnos; “¿Qué me ayudaría a cuidarme en este momento?” O, “¿Esto que estoy haciendo o que quiero hacer, me ayuda a cuidarme? ¿Cómo me sentiré después?”.

Hoy te propongo 10 maneras de cuidarte que a mí me han ayudado mucho a salir de épocas donde predominaba el desánimo y a reforzar los buenos momentos, seguro que tú también las has practicado en algún momento, de hecho, todos practicamos muchas de ellas cada día pero, a veces, se nos olvidan, nos desconectamos de nosotros mismos y no les prestamos suficiente atención, por eso he escrito este artículo, para recordártelas y para ayudarte a poner en marcha las diferentes acciones que puedes hacer para recuperar y mantener tu bienestar:

1. DESCANSA en un lugar que te resulte agradable; en un lugar inspirador, en el jardín de tu casa, en una terraza con vistas, sobre un árbol o una roca, en la hierba de un prado, frente al mar o en tu rincón preferido de casa!

2. COME un alimento o un plato saludable (si tienes hambre) que te guste y que sepas que te sienta bien; una fruta de temporada, una ensalada vigorosa, un hummus con palitos de verduras, un dulce saludable… Si no se te ocurre ninguna opción saludable, crea tú mismo/a la versión saludable de tus deseos o déjate inspirar por alguna web de recetas saludables; aquí te propongo algunas recetas. ¡Convierte esta acción en un hábito!

3. MUÉVETE; levántate y comienza a caminar, ponte las zapatillas y ve a correr, agarra la bici, nada, baila, haz yoga o salta en una cama elástica, ¡haz lo que más te guste! Muchos tenemos tendencia a ahorrar energía pero sabemos que estar activos nos anima; encontrar el equilibrio entre el descanso y la actividad es la clave del bienestar.

4. LEE, MIRA O ESCUCHA un libro, un vídeo, una revista, un blog, una charla, una película o música que te inspire: ¡enriquézcase y transfórmate con el legado que han dejado los demás! Cada día podemos aprender cosas nuevas y, a veces, necesitamos ayuda para transformar nuestro estado; si la buscas, ¡la encontrarás!

5. MIMA con un masaje, date un baño o ve a pasar la tarde en un spa. Un masaje despertará tus mejores sentimientos, calmará tu inquietud, te hará sentir reconfortado y liberará todas las tensiones acumuladas. En el spa tendrás la oportunidad de evadirte del mundo, de relajarte y de serenarte. Aquí encontrarás un montón de propuestas que te ayudarán a renovarte por dentro y por fuera!

6. COMPARTE MOMENTOS con personas que amas, que te aman y que enriquecen tu vida; personas que te suman, que te transforman, de quienes puedes aprender y, también, personas a quienes tú puedes ayudar, aportar tu riqueza o compartir tu ser tal y como es. Dar lo que tenemos también nos ayuda a cuidarnos porque, todo el amor y la sabiduría que compartimos con los demás, vuelve a nosotros multiplicado.

 

7. PON LÍMITES a la hora de comer, a la hora de trabajar, a la hora de descansar o a la hora de relacionarte! Poner límites es lo que nos permite encontrar el equilibrio entre trabajar demasiado o demasiado poco, entre comer en exceso o demasiado poco, entre el descanso y la actividad… También nos ayuda a proteger nuestro bienestar cuando nos relacionamos con las otras personas y les enseñamos cómo queremos o cómo no queremos ser tratados. Cada día en algún momento ponemos límites en algún ámbito de nuestra vida, comenzando por cuando nos levantamos por la mañana y decidimos que ya es suficiente de dormir pero, a veces, no somos lo suficientemente asertivos a la hora de hacerlo y puede producirse un desequilibrio en algún ámbito de nuestra vida que repercute en nuestro bienestar a corto o a largo plazo. Por lo tanto, si queremos encontrar el equilibrio y sentirnos satisfechos con lo que hacemos, el primer paso es tomar conciencia para identificar en qué aspecto de nuestra vida es necesario poner límites. Recuerda preguntarte: “¿Esto que estoy haciendo, me ayuda a cuidarme?”.

8. MEDITA para conectar con tu ser más auténtico, con tu centro, con la paz que llevas dentro; meditar aumenta nuestra conciencia, nos permite identificar y cambiar patrones que nos impiden vivir en plenitud. Meditando aprendemos a estar presentes y, estar presentes, reduce el sufrimiento, el estrés y los miedos basados en el pasado o en el futuro, meditando practicamos una postura de dignidad y cultivamos la integridad.

9. RESPIRA LA NATURALEZA; ¡nútrete con la energía sanadora de la naturaleza! Ve a la montaña, camina al lado de un río o de un lago, descansa en la hierba, déjate mimar por un rayo de sol, aspira la brisa del mar, admira las vistas, toca la tierra, mira el cielo, escucha el ruido de los árboles como se mueven o de los pájaros como cantan y respira.

10. AGRADECE lo que tienes y los aprendizajes que la vida te ha dado; solo cuando valoramos lo que tenemos podemos ser felices y, solo cuando agradecemos, estamos preparados para recibir todo lo bueno que la vida tiene para darnos. Cuando nos quejamos nos convertimos en víctimas y, una víctima, no puede liderar su vida porque da la culpa a los demás o a las circunstancias de lo que le pasa; el agradecimiento nos permite comprender y aceptar lo que se presenta, nos da la oportunidad de cambiar y de hacer las cosas mejor, nos ayuda a responsabilizarnos de nuestra vida y, sobre todo, nos permite mirar hacia adelante y crear la vida que queremos.

¿Y a ti, qué te ayuda a cuidarte?

¿Qué es lo que aumenta tu felicidad?

¿Cuál es la clave de tu bienestar físico, mental y emocional?

 

Escribe tu respuesta en los comentarios y contaminémonos de buenas acciones que nos ayuden a cuidarnos!

Pin It on Pinterest