¿Cómo te relacionas con tu mente y tus emociones? ¿Te dejas dominar por ellas o ellas te sirven a ti?
Hola, soy Alba, y estoy aquí para ayudarte a vivir con mayor bienestar integrando cuerpo, mente y alma.
En este vídeo te hablo del mundo psicoemocional, el segundo peldaño de la Pirámide Integrativa del Ser.
Si todavía no conoces la pirámide, te invito a ver los otros vídeos disponibles en mi canal de YouTube o en mi web albaalonso.com.
En este nivel exploramos cómo la mente y las emociones influyen en nuestro día a día y cómo aprender a gestionarlos es lo que nos va a permitir ascender a la cúspide de la pirámide para vivir con el mayor bienestar posible.
Mente y emociones crean nuestra realidad
Mente y emociones se retroalimentan constantemente, creando la realidad que experimentamos. Sin embargo, es importante recordar que esa realidad es profundamente subjetiva.
Las vivencias que vamos experimentando a lo largo de la vida van formando nuestro sistema de creencias y pensamientos. A su vez, esos pensamientos generan emociones que nos impulsan a actuar de una u otra manera.
Las emociones nos mueven a la acción y la mente interpreta y dirige. Ambas tienen funciones necesarias, pero cuando están mal gestionadas pueden impedirnos vivir el presente con plenitud.
La forma en que respondemos a una situación no depende solo de lo que ocurre, sino también del circuito que utilizamos para procesar la información. Por eso dos personas pueden reaccionar de forma completamente distinta ante una misma situación.
El circuito emocional y el circuito racional
Cuando respondemos a lo que nos ocurre, normalmente utilizamos una combinación de dos circuitos.
El primero es el circuito primario, el más antiguo y primitivo, que nos permitió sobrevivir. Es un circuito rápido, impulsivo y emocional.
El segundo es el circuito racional, que se desarrolla más tarde y nos permite responder con mayor consciencia a lo que vivimos.
Dependiendo de nuestra historia personal, de nuestra carga emocional y de nuestras experiencias pasadas, podemos reaccionar de forma más impulsiva o más consciente ante determinadas situaciones.
Cuando el pasado se activa en el presente
Muchas veces llevamos experiencias del pasado almacenadas en el inconsciente que no han sido procesadas completamente.
Cuando una situación del presente nos recuerda a esas experiencias, puede activarse una reacción emocional intensa de forma automática. Esto puede manifestarse como rabia, resentimiento, culpa, miedo o ansiedad.
Cuando esto ocurre, suele ser una señal de que hay algo del pasado que necesita ser comprendido, procesado o sanado. Si no lo hacemos, el pasado seguirá influyendo en nuestro presente e impidiendo que vivamos con mayor paz.
La desidentificación: observar mente y emociones
Una práctica muy útil para empezar a gestionar nuestra mente y nuestras emociones es la desidentificación.
Este concepto es conocido desde hace siglos en las tradiciones meditativas y hoy en día se utiliza mucho en meditación y mindfulness.
Cuando meditamos y observamos nuestros pensamientos y emociones, nos situamos en lo que se llama el rol del observador. En ese estado empezamos a comprender algo muy importante: no somos nuestros pensamientos ni nuestras emociones, sino la conciencia que los observa.
Crear ese espacio entre nuestra conciencia y lo que sentimos o pensamos nos permite responder de forma más consciente en lugar de reaccionar impulsivamente.
Meditación guiada para empezar a practicar
Si quieres empezar a crear ese espacio interior entre tu conciencia, tu mente y tus emociones, te invito a descargarte una meditación guiada por mí.
En ella aprenderás a practicar este estado de observación que te ayudará a gestionar mejor el estrés y responder con mayor conciencia en tu día a día.
Puedes acceder a esta meditación CLICANDO AQUÍ
La cúspide
En los próximos vídeos seguiremos explorando la Pirámide Integrativa del Ser hasta llegar a su cúspide.
Allí descubriremos un tercer circuito aún más elevado, ligado al corazón y a un estado de conciencia superior que nos permite vivir más conectados con nuestra esencia, sufrir menos y disfrutar más de cada instante.
Pero este nivel superior solo puede desarrollarse plenamente cuando hemos cuidado nuestro cuerpo y aprendido a gestionar nuestro mundo emocional.
No se trata de buscar la perfección, sino de poner intención y avanzar paso a paso con lo que tenemos aquí y ahora.
Para encontrar verdadera paz también es necesario aprender a soltar: soltar creencias rígidas, emociones acumuladas y la necesidad constante de control. Porque la paz no se alcanza a través del control, sino a través de la aceptación, la presencia y la confianza en la vida.
Aceptar no significa resignarse, sino reconocer lo que es en este momento. Desde ahí aparece la claridad que nos permite conectar con nuestra esencia más profunda.
Gracias por llegar hasta aquí, si este contenido te ha inspirado, te invito a suscribirte a mi canal de youtube para seguir viendo vídeos como este y al boletín para recibir el contenido que voy publicando directamente en tu bandeja de entrada.
No te olvides de practicar meditación accediendo AQUÍ
¡Hasta pronto!
